El organismo también estimó que alrededor de 50.000 personas permanecen desaparecidas, mientras las esperanzas de hallar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas. Pese a ello, las operaciones continúan de manera ininterrumpida con apoyo de decenas de países y organizaciones internacionales.

De acuerdo con el último balance oficial, los terremotos dejaron al menos 1.719 muertos y más de 5.000 heridos, además de miles de edificios dañados y una crisis humanitaria que mantiene movilizada a la comunidad internacional.

AgenciaNA